EL ENCUENTRO FUE EN GRANADA: FEDERICO GARCÍA LORCA, MANUEL DE FALLA, HERMENEGILDO LANZ Y EL TEATRO DE TÍTERES
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Resumen
La amistad entre Federico García Lorca y Manuel de Falla fue clave para ambos. A pesar de su diferencia de edad, compartieron una profunda admiración y respeto desde la llegada del gaditano a Granada en 1919. En esta ciudad, los dos entablaron un vínculo estrecho con el escenógrafo, aguafuertista y constructor de títeres sevillano Hermenegildo Lanz, miembro de la tertulia de El Rinconcillo.
En 1923, los tres colaboraron en una función de títeres en casa de Lorca. Falla seleccionó y adaptó la música, Federico escribió y escogió los textos, que incluían un entremés atribuido a Cervantes y El misterio de los Reyes Magos, entre otras piezas, y Lanz diseñó los cristobicas. Esta experiencia influyó en la creación de El retablo de Maese Pedro, propuesta en la que Falla contó de nuevo con Lanz para la escenografía y las marionetas.
Este capítulo analiza la relación entre Falla, Lorca y Lanz, así como su colaboración en el teatro de títeres y su impacto en El retablo de Maese Pedro. También se aborda la intervención de Falla en favor de Lanz, ya que fue detenido y depurado al inicio de la guerra civil.
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